lunes, 29 de mayo de 2017

Eliminar un tatuaje de forma definitiva


Según indican los especialistas, cinco de cada seis personas se arrepienten de haberse hecho un tatuaje cinco años después de someterse a este tratamiento. La tecnología láser brinda la posibilidad de eliminarlos, aunque no siempre con las mismas garantías de éxito. Todo depende del color del tatuaje ―el rosa, el amarillo y el blanco son los tonos que presentan mayor resistencia― y de la profundidad en la que el tatuador depositó los pigmentos. Generalmente, para eliminar un tatuaje son necesarias entre 4 y 10 sesiones de un máximo de 30 minutos de duración y el precio de cada sesión ronda los 200 euros. Borrar el tatuaje produce ciertas molestias en la piel, aunque el dolor es notablemente menor que el que se sufre cuando se hace. No obstante, es recomendable aplicar una crema anestésica antes de realizar la sesión. La eliminación de un tatuaje mediante láser no deja ningún tipo de marca en la piel, siempre y cuando se proteja del sol y se extiendan las cremas regeneradoras que aconseje el dermatólogo.


martes, 23 de mayo de 2017

A más estrés, mayor grasa abdominal


Cuando el ritmo de vida frenético se prolonga en el tiempo y el nivel de cortisol, la hormona del estrés, se mantiene en niveles elevados durante varios meses, se produce una reacción en cadena que puede provocar una mayor tendencia a acumular grasa en la zona del abdomen. Seguir una dieta equilibrada, ligera y ordenada para evitar que los excesos (dulces, «snacks» salados, grasas de los lácteos, etc.) vayan a parar al vientre es una medida muy útil. Intenta, asimismo, reducir los niveles de cortisol aumentando la ingesta de vitamina C ―cítricos, kiwi, pimiento, berros, espinacas, etc.― y de Omega 3 ―pescado azul, frutos secos, semillas chía, etc.―. Otra de las mejores maneras de mantener el estrés y todos sus efectos colaterales bajo control es sustituir las bebidas estimulantes por infusiones relajantes, dormir ocho horas al día y hacer deporte.


jueves, 18 de mayo de 2017

Que no se te resista el «eyeliner»


Conseguir la simetría es una tarea complicada, más aún cuando se busca un trazo fino con rabillo. Un truco para que quede impecable es trazar primero la raya del ojo con el delineador que utilices normalmente (elige uno que sea del mismo color que el «eyeliner» que vayas a utilizar). Fija con polvos sueltos y, a continuación, repasa el trazo con el «eyeliner». Los tipos rotulador ―puedes encontrarlos de punta fina o biselada― son los más fáciles de manejar pues se deslizan con suma comodidad. Los de textura gel-crema o líquida, que se aplican con un pincelito, son sólo aptos para manos expertas. Si bien con estos dos últimos formatos se consigue trazar una línea más intensa y definida.