lunes, 24 de febrero de 2014

Pierde una talla en un mes sin hacer dieta


Alimentarse de una forma equilibrada, hacer ejercicio y evitar las tentaciones. Éste es el único secreto para combatir los kilos de más y, al mismo tiempo, mejorar tu estado de salud ¡y sin sacrificios!

ELIMINA LAS TOXINAS DE TU CUERPO

En muchas ocasiones, basta con depurar el organismo a fondo para desembarazarse de esos 2 o 3 kilos de más que tanto te molestan.
Come fruta entre horas. En lugar de tomarla después de las comidas, hazlo a media mañana y a media tarde. Con el estómago vacío, se absorben mejor los nutrientes y aumenta su capacidad depurativa. Si es posible, cómela con piel y mejor entera que en zumo.
Hidrátate de forma adecuada. Beber ocho vasos al día y procurar que en nuestra dieta no falten alimentos ricos en agua (especialmente, frutas y verduras) te ayudará a perder peso sin que te des cuenta de ello, ya que el agua es saciante y elimina las toxinas de tu cuerpo.
Alíate con las infusiones depurativas. Sustituye el café por una tisana de cola de caballo, diente de león, té verde, tomillo o alcachofa. Si te gusta endulzarlas, en lugar de azúcar, añádeles una cucharadita de miel o de azúcar moreno.

COME DE FORMA MÁS SALUDABLE

Organízate bien los menús. En las comidas principales del día, es importante que todos los nutrientes guarden la misma y saludable proporción: un 60% de verduras, un 20% de hidratos de carbono (pan, arroz, pasta integrales) y un 20% de proteínas de calidad (huevo, pescado o carne magra o de ave).
Cocina de forma ligera. Olvídate de las frituras, de los sofritos y de los rebozados. Si preparas los alimentos al horno, al vapor o a la plancha te ahorrarás muchas calorías y ganarás salud.
Apuesta por los alimentos frescos. Son más ligeros y saludables que los envasados y no requieren tanto tiempo de preparación como a veces se piensa. Si optas por la dieta mediterránea, tu báscula será la primera en notarlo.

CONFÍA EN LOS ALIMENTOS AMIGOS

Intenta comer menos carne. Es un alimento muy nutritivo pero tomado en exceso, sobre todo cuando se trata de carnes rojas y procesadas, puede causarnos serios problemas de salud, además de llenarnos el cuerpo de toxinas. Siempre que sea posible, sustitúyela por pescado, más ligero y saludable, y escoge la carne magra o de ave.
Cámbiate a los desnatados. Los lácteos son muy nutritivos y están riquísimos, pero también son calóricos y ricos en grasas saturadas. Sustituye la leche y el yogur enteros por sus variedades desnatadas y empieza a introducir en tu dieta alimentos nuevos como el tofu, la leche de soja, arroz o avena, etc.
Pon la sal bajo candado. Añadir demasiada sal a los alimentos te hace retener líquidos y ganar volumen. Además de reducir su consumo, evita aquellos alimentos que la contienen en gran cantidad, como las conservas, los salazones, los embutidos, la mayoría de "snacks", los precocinados, etc.

AYUDAS EXTRA PARA LOGRAR UN CUERPO 10

Cosméticos reductores. Resultan muy útiles para combatir los centímetros de más de forma localizada. Para que sean eficaces, es necesario aplicarlos dos veces al día y sobre la piel libre de células muertas (para ello realiza una exfoliación corporal semanal).
Anticelulíticas: Eliminan los cúmulos de grasa, reafirmando la piel y alisando su superficie. Son perfectas para definir el contorno y mejorar la forma de glúteos, muslos y vientre.

¡Y NO TE OLVIDES DE PRACTICAR EJERCICIO!

Media hora de paseo al día. Es lo mínimo que puedes hacer para mantener tu cuerpo en forma y perder esos kilitos de más que se te resisten. Caminar es un deporte fácil de realizar, económico y eficaz.
Adiós al ascensor. Subir y bajar escaleras es un ejercicio excelente que apenas te llevará tiempo y esfuerzo. No tardarás en notar los resultados.



lunes, 17 de febrero de 2014

Adelgazar pedaleando


La bicicleta es un ejercicio aeróbico ideal para adelgazar, ya que consume más calorías que otro tipo de deporte. Además, al pedalear, se trabajan los músculos de las piernas, de los glúteos y también de los abdominales, por lo que ayuda a mejorar nuestra silueta y a evitar la flaccidez. En cuanto a la duración de las sesiones, los primeros días puedes empezar con sesiones cortas de unos 5-7 minutos e ir aumentándolas hasta llegar a los 30-40 minutos. Lo ideal es practicar este ejercicio un mínimo de tres veces a la semana. Siempre y cuando se pedalee a buen ritmo, con este tipo de ejercicio se pueden quemar unas 400 calorías por sesión.


jueves, 13 de febrero de 2014

Puntos negros e impurezas


Los puntos negros aparecen cuando las secreciones sebáceas se mezclan con las células muertas y se introducen en los poros de la piel. Para prevenir su aparición es importante limpiar la piel dos veces al día. Los productos más adecuados son los geles que se aclaran con agua con un pH similar al de la piel, que limpien el cutis sin deshidratarlo. Una o dos veces a la semana, se aconseja, además, realizar una exfoliación para eliminar las células muertas, evitando así que taponen el poro y favorezcan la aparición de los puntos negros. También es muy recomendable aplicarse una mascarilla purificante una vez a la semana. Las de arcilla, por ejemplo, absorben el exceso de grasa y restituyen el equilibrio de la piel. Para extraer los puntos negros, debes acudir a un centro de estética ya que, si esta operación no se realiza de forma correcta, pueden infectarse.


lunes, 10 de febrero de 2014

Limón contra las manchas oscuras de la cara


Aunque algunas manchas pueden eliminarse con cirugía y con cremas y lociones disponibles en farmacia, también existen tratamientos naturales que ayudan a suavizar e incluso a hacer desaparecer estas antiestéticas imperfecciones de la piel. Uno de ellos consiste en exprimir dos limones y aprovechar el jugo de esta fruta rica en vitamina C, un antioxidante natural que ayuda a eliminar impurezas cutáneas y regenera las células de la piel. Aplícatelo en la zona afectada con un algodoncito y deja que actúe durante media hora. Repite este tratamiento dos veces al día durante dos semanas y notarás tu piel más homogénea y nutrida.



miércoles, 5 de febrero de 2014

Cuerpo más firme y joven


El ejercicio resulta imprescindible, tras una dieta de adelgazamiento, para fortalecer el tono muscular y evitar la flacidez pero, para que resulte eficaz, debe practicarse a diario. Aunque no puedas ir al gimnasio, trata de llevar una vida más activa, caminando un mínimo de media hora al día, subiendo y bajando escaleras, etc. Además, procura no ducharte con el agua demasiado caliente, ya que provoca flacidez. Una buena idea es usar, al mismo tiempo que te enjabonas o después de aclararte, un guante masajeador en sentido ascendente. Por lo que respecta a la dieta, es importante que no falten alimentos ricos en vitamnina C, ya que estimula la formación de colágeno. La encontrarás en todos los cítricos, el kiwi, el tomate, el pimiento, etc. No te olvides de los cereales (mejoran el tono cutáneo) y de las proteínas como la carne, el pescado y las legumbres, ya que fortalecen el músculo.



domingo, 2 de febrero de 2014

Trucos para parecer más alta


La clave está en apostar por las prendas de líneas sencillas y en optar por el "total look", es decir, llevar prendas de un sólo color o de diferentes tonos de un mismo color. Lo ideal sería crear una imagen tipo "tubo". Si no te atreves con los pantalones pitillo o con las faldas ajustadas, opta por las prendas inferiores de corte recto. Evita, en cualquier caso, todo lo que ensanche la silueta -hombreras, mangas anchas, faldas con vuelo, pantalones de montar, pantalones con pata de elefante, etc.-. Los peinados que proporcionan volumen a la raíz también ayudan a ganar unos cuantos centímetros.


Causas de la pérdida de brillo del pelo


Numerosas razones explican la pérdida del brillo del cabello. Algunas de las más comunes son los lavados demasiado frecuentes, los aclarados insuficientes o el uso de productos de coloración o de acabado de baja calidad. Si va acompañada de falta de sedosidad y de volumen, la ausencia de brillo puede ser una consecuencia directa del paso del tiempo o de un déficit dietético de proteínas -carne, pescado, huevos y lácteos- o de grasas saludables, como las presentes en el pescado azul y los frutos secos.